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Menopausia: Síntomas, Tratamientos y Cómo Recuperar tu Bienestar

La menopausia es una etapa natural, pero navegarla sin información clara puede ser abrumadora, especialmente si buscas respuestas confiables en Quito. En este artículo, el Dr. Paúl Avalos, ginecólogo con consultorio en Quito y especialista en salud femenina, desglosa de manera práctica los síntomas, los tratamientos médicos más actuales y las estrategias de estilo de vida que realmente funcionan para que tomes el control de tu salud.

Introducción: Una Transición Natural, No una Enfermedad

La menopausia no es el fin de nada, sino el comienzo de una nueva etapa. Si estás experimentando cambios que no entiendes del todo, es crucial saber que no estás sola y que lo que sientes tiene nombre, explicación y, lo más importante, solución.

La menopausia es un hecho biológico: se diagnostica oficialmente cuando una mujer lleva 12 meses consecutivos sin un período menstrual. Sin embargo, la mayor parte de lo que asociamos con «la menopausia» ocurre en realidad durante la perimenopausia, una fase de transición que puede empezar varios años antes. Es en este periodo donde los ovarios reducen gradualmente la producción de hormonas como el estrógeno y la progesterona, generando una amplia gama de síntomas.

Entender esta diferencia es el primer paso para dejar de luchar contra tu propio cuerpo y empezar a navegar esta etapa con conocimiento y control. En la siguiente entrevista, el Dr. Paúl Avalos aclara conceptos fundamentales y desmitifica esta etapa:

Este artículo, basado en la experiencia clínica del Dr. Paúl Avalos, está diseñado para aclarar tus dudas y ofrecerte un mapa de ruta hacia el alivio y el bienestar.

Síntomas de la Menopausia: Reconócelos y Normalízalos

Los síntomas de la perimenopausia y la menopausia son reales, variados y afectan a cada mujer de forma única. Identificarlos es poder para manejarlos.

Síntomas Físicos Más Comunes

Síntoma
Descripción y Frecuencia
Impacto en la Vida Diaria
Sofocos y Sudores Nocturnos
Ola súbita de calor intenso en rostro, cuello y pecho, a menudo seguida de sudoración y escalofríos. Afecta a hasta el 75% de las mujeres.
Interrumpe el sueño, causa fatiga diurna, puede generar ansiedad social y vergüenza.
Cambios en el Ciclo Menstrual
Periodos irregulares: pueden ser más cortos, más largos, más abundantes o más espaciados. Es el signo más claro de la perimenopausia.
Genera incertidumbre y puede complicar la planificación. La hemorragia intensa puede causar anemia.
Sequedad y Atrofia Vaginal
Los tejidos vaginales pierden elasticidad y lubricación natural debido a la baja de estrógenos.
Puede causar dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia), picazón, ardor y mayor riesgo de infecciones urinarias.
Alteraciones del Sueño
Dificultad para conciliar el sueño o despertares frecuentes, a menudo asociados a los sudores nocturnos.
Conduce a fatiga crónica, irritabilidad y afecta la concentración y la memoria.
Otros Cambios Físicos
Posible aumento de peso (especialmente en el abdomen), piel más fina y seca, dolor articular y muscular.
Afecta la autoimagen y la movilidad, pudiendo limitar la actividad física que tanto ayuda.

Síntomas Emocionales y Cognitivos

No todo es físico. Los cambios hormonales tienen un impacto directo en el cerebro:

  • Cambios de humor, irritabilidad o mayor ansiedad.
  • Sensación de «niebla mental»: dificultad ocasional para concentrarse o recordar detalles.
  • Mayor riesgo de sentimientos de tristeza o síntomas depresivos, especialmente en mujeres con antecedentes.

📌 Nota clave del Dr. Avalos: «Nunca normalices el sufrimiento. Que la menopausia sea un proceso natural no significa que debas resignarte a sentirte mal. Cada uno de estos síntomas tiene opciones de manejo eficaces.»

¿Qué Hacer? Estrategias Comprobadas para el Manejo de la Menopausia

El manejo moderno de la menopausia se basa en un enfoque integral, que combina opciones médicas con cambios en el estilo de vida, siempre personalizado según la severidad de los síntomas, la salud general y los objetivos de cada mujer.

2. Poderosas Herramientas de Estilo de Vida

Tú tienes el control de tu día a día. Estos cambios marcan una diferencia enorme:

  • Para dominar los sofocos: Vístete en capas que puedas quitar. Lleva siempre un abanico o busca el ventilador. Bebe agua fría al inicio de un sofoco. Practica la respiración lenta y profunda (6-8 respiraciones por minuto) cuando sientas que empieza. Identifica y evita desencadenantes personales comunes como el alcohol, la cafeína, las comidas picantes y el estrés agudo.
  • Para recuperar el sueño: Crea un ritual nocturno sin pantallas. Mantén tu dormitorio fresco, oscuro y silencioso. Evita las cenas pesadas y el alcohol antes de acostarte. El ejercicio regular mejora el sueño, pero hazlo al menos 3-4 horas antes de dormir.
  • Para el bienestar integral:
    • Alimentación: Adopta una dieta tipo mediterránea: rica en frutas, verduras, granos integrales, legumbres y grasas saludables (aguacate, frutos secos, aceite de oliva). Reduce los azúcares añadidos y los alimentos ultraprocesados.
    • Ejercicio: Combina actividad aeróbica (caminar rápido, nadar, 30 min/día) con ejercicios de fuerza (pesas, bandas elásticas, 2-3 veces/semana) para mantener el músculo, el metabolismo y la densidad ósea. El yoga o pilates ayudan con el estrés, la flexibilidad y el equilibrio.
    • Salud Mental: Dedica tiempo a actividades que te gusten. La meditación o el mindfulness son excelentes para gestionar el estrés. Habla de lo que sientes con tu pareja, amigas o en grupos de apoyo. Busca ayuda profesional si sientes que la tristeza o la ansiedad te desbordan.

La Menopausia como Oportunidad: Tu Momento para el Cuidado Preventivo

Más allá de aliviar los síntomas, la menopausia es la llamada de atención perfecta para priorizar tu salud a largo plazo. Es el momento de establecer una alianza con tu ginecólogo y realizar un chequeo integral que incluya:

  • Evaluación de riesgo cardiovascular (presión arterial, colesterol, glucosa).
  • Evaluación de salud ósea (densitometría ósea si hay factores de riesgo para osteoporosis).
  • Control ginecológico actualizado (mamografía, citología cervical).
  • Discusión sobre vacunas recomendadas para esta etapa.

Como menciona el Dr. Avalos en la entrevista, este enfoque permite no solo manejar el presente, sino proyectar una vejez activa y saludable.

Conclusión: Toma el Control de Tu Nueva Etapa

La menopausia es un viaje personal, pero no tienes que recorrerlo sin un mapa ni un guía. Tus síntomas tienen solución y mereces sentirte bien.

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No pospongas tu bienestar. En una consulta personalizada podemos:

  1. Evaluar a fondo tus síntomas y tu historial médico.
  2. Explicarte todas las opciones de tratamiento disponibles, con sus beneficios y consideraciones.
  3. Crear un plan de manejo integral y personalizado que se ajuste a tu estilo de vida, tus preocupaciones y tus objetivos de salud.

Da el primer paso hoy. Tu futuro más saludable y tranquilo comienza con una decisión.

Este contenido es informativo y educativo. No sustituye la consulta médica profesional. Siempre consulta con un especialista cualificado como el Dr. Paúl Avalos para el diagnóstico y tratamiento personalizado de tu caso particular.

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La realidad de la endometriosis

Lo que comes importa

La endometriosis es una enfermedad crónica inflamatoria que afecta a 1 de cada 10 personas y, aún así, las opciones de tratamiento son limitadas.

 

Los síntomas físicos de la endometriosis se pueden manejar, pero no existe una cura de la enfermedad. Con frecuencia, los síntomas de la endometriosis persisten después de la menopausia. Para muchas personas, hay diferentes formas de tratamiento para el manejo de los síntomas de la endometriosis. Los síntomas más comunes de esta enfermedad son el dolor pélvico (que puede ser crónico o cíclico) o la dismenorrea (menstruación dolorosa). Algunas personas padecen dolor durante las relaciones sexuales, al orinar o con los movimientos intestinales.

 

Las opciones de manejo disponibles pueden ser hormonales, no hormonales y/o quirúrgicas, dependiendo de los síntomas y objetivos de cada persona.

 

Terapia hormonal Se pueden usar medicamentos que contienen hormonas para tratar los síntomas de la endometriosis. Hay muchos medicamentos diferentes que contienen hormonas, todos igualmente efectivos en el manejo de los síntomas de la endometriosis. Por consiguiente, el tratamiento hormonal debería basarse en el medicamento que sea más seguro, tolerable y rentable para cada persona. Con frecuencia se prescriben y usan los anticonceptivos hormonales ya que no son costosos, son de acceso inmediato (en muchos países) y, por lo general, las personas los toleran bien . El único factor limitante de este método es si la persona está intentando quedar en embarazo. Anticonceptivos hormonales combinados Con frecuencia se prescriben los anticonceptivos hormonales que contienen estrógeno y progestina (tales como los tipos más comunes de píldoras anticonceptivas, y el anillo vaginal y el parche) para las personas que tienen endometriosis. Los anticonceptivos hormonales combinados pueden prevenir o disminuir el dolor de la endometriosis al inhibir la ovulación y el ciclo reproductivo hormonal natural, y al reducir el tejido endometrial, promoviendo la muerte de este tipo de tejido por fuera del útero e impidiendo su proliferación. El uso de los anticonceptivos hormonales detiene el crecimiento y desprendimiento típicos del revestimiento uterino, y los picos y valles de hormonas que causan la proliferación y el crecimiento del tejido endometrial. Este tratamiento puede contribuir a la reducción o prevenir el dolor pélvico, la dismenorrea, o el sangrado menstrual excesivo de la endometriosis.

 

Los anticonceptivos hormonales combinados se pueden usar para prevenir el dolor de la recurrencia después de la cirugía (la cual, desafortunadamente, no siempre sirve para eliminar el dolor de la endometriosis) . Se pueden recetar anticonceptivos orales de administración cíclica (tomar las píldoras anticonceptivas que incluyen píldoras de placebo o días libres de píldoras para tener un sangrado por deprivación una vez al mes) o continua (tomar píldoras activas todos los días y no tener un sangrado por deprivación mensual). El uso continuo de anticonceptivos hormonales después del tratamiento quirúrgico de la endometriosis puede ser más efectivo para prevenir la recurrencia de dismenorrea y dolor pélvico, al detener el sangrado uterino por completo.

 

Anticonceptivos de solo progestina Las terapias basadas en anticonceptivos de solo progestina también se usan como opción de tratamiento de la endometriosis. Los tratamientos hormonales de progesterona son especialmente populares, ya que alivian el dolor para 3 de cada 4 personas. Los DIUs de progestina son otra opción de anticonceptivos para ayudar a tratar los síntomas de la endometriosis, entre ellos la dismenorrea, y pueden también contribuir al retroceso de la enfermedad.

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Lo que comes importa

Lo que comes importa

Cuando atraviesas por un tratamiento de fertilidad es completamente normal buscar nuevos hábitos que puedan aumentar las probabilidades de éxito. Pero ¡con cuidado! No todo lo que vive en Internet es confiable. A veces podemos inclinarnos hacia cambios radicales, créenos: no tienes que ir tan lejos para ayudar a tu cuerpo. Si tu intención es encontrar ese algo que le dé un empujoncito a tu tratamiento, seguir una dieta para la fertilidad balanceada y saludable de la mano de un especialista es una gran opción.

 

¿Mi dieta afecta mi fertilidad?

La respuesta es sí, por supuesto. Lo que comes constituye un factor importante en la fertilidad: la energía y los nutrientes obtenidos de los alimentos son los materiales principales para la elaboración de hormonas y semen. Un desbalance hormonal, por ejemplo, puede en parte ser ocasionado por tener una dieta alta en grasas trans. Además, la cantidad y calidad de los óvulos también está ligada a los alimentos que consumes. Saber qué comer en un tratamiento de fertilidad y qué no comer en un tratamiento de fertilidad es más fácil de lo que crees. 

 

¿Qué comer en un tratamiento de fertilidad?

No te preocupes, la dieta para la fertilidad no es tan restrictiva como podría sonar. Hay una gran variedad de alimentos que puedes consumir para ayudar a tu cuerpo a lograr tu meta. En general, los especialistas recomiendan una dieta mediterránea. Sí, eso por lo que los griegos, los españoles, los franceses y los italianos son famosos. No suena tan mal, ¿no? Esta alimentación es rica en frutas, verduras, vegetales, leguminosas, nueces, semillas y grasas saludables, y uno de sus grandes beneficios es que ayuda a prevenir problemas del corazón y diabetes.

 

Pero así, todo suena muy general. Sí, sí. Come frutas y verduras, ya lo sabemos. Claro, vayamos a lo específico. ¿Qué tipo de semillas, por ejemplo? Los granos integrales son lo mejor. Sustituye el pan blanco por pan integral, la pasta de harina por pasta integral. Agrega quinoa y farro a tu día a día, le darán un nuevo sabor a tus alimentos. ¿Leguminosas? Frijol, garbanzo y lentejas. Mucha, mucha proteína de la buena. ¿Y para condimentar? Olvídate de la sal y entra al mundo de las hierbas y las especias, no por nada se pelearon guerras para conseguirlas. ¿Se valen los lácteos? Se valen, solo procura que sean bajos en grasas y deslactosados.

 

¿Más específico? Puedes iniciar tus mañanas con un pan tostado integral con aguacate y un poquito de aceite de oliva extra virgen y pimienta. Este es un desayuno rico en grasas saludables. Además, es rico en vitaminas para quedar embarazada, como la vitamina C, E y D. Un poco más tarde en el día puedes adentrarte al mundo de las ensaladas. Estas pueden ser tan variadas como lo que le pongas y no tienen que ser solo a base de lechuga: agrega un poco de pasta integral, pescado bajo en mercurio, algo de pollo. También puedes prepararte unos bowls de arroz integral con verduras salteadas en aceite de oliva con la proteína de tu elección. No hay límite para las mezclas que puedes hacer.

 

¿Qué no comer en un tratamiento de fertilidad?

Por supuesto que hay cosas que evitar. Las carnes rojas, por ejemplo, no son la mejor opción. Lo más recomendable es obtener tu proteína de carnes blancas, pescado y leguminosas. Las harinas refinadas y la comida muy procesada tampoco son ideales, la buena noticia es que son fáciles de sustituir. 

 

Lo siguiente va a sonar difícil: tienes que alejarte del café. Tiene impactos negativos en la fertilidad. Antes de que digas «Noooo, cómo le voy a hacer para levantarme», tenemos el remedio. Los smoothies son ricos en azúcares naturales y te ayudarán a despertarte mejor de lo que el café nunca podrá. Un licuado, por ejemplo, de frutos rojos es rico en antioxidantes y es una excelente forma de iniciar la mañana. ¿Qué más evitar? El alcohol y el tabaco, varios estudios han demostrado que el consumo de estos productos afecta la fertilidad en un porcentaje considerable.